Floresta, el pueblo de Boyacá donde sus habitantes tienen un curioso apodo inspirado en un ave
¿Por qué les dicen ‘bucheamarillos’? La curiosa historia de un municipio de Boyacá
#Nacional | En Boyacá existe un municipio que llama la atención por sus paisajes, su historia y el curioso apodo de sus habitantes. Se trata de Floresta, una población que conserva sus tradiciones campesinas y una estrecha relación con la naturaleza.
A los habitantes de Floresta los conocen como los ‘bucheamarillos’. Este sobrenombre tiene su origen en el jaqueco, un ave que se distingue por el color amarillo de su pecho.
Con el paso de los años, el apodo se convirtió en una expresión de identidad para la comunidad. Hoy forma parte de las historias que los habitantes comparten con quienes visitan el municipio.
Floresta se encuentra a unos 123 kilómetros de Tunja, capital de Boyacá. Su territorio ofrece paisajes montañosos, zonas agrícolas y espacios naturales que atraen a quienes buscan tranquilidad.
Según el Sistema de Información Turística de Boyacá, la población recibió inicialmente el nombre de Tobasía. Esta palabra de origen muisca significa ‘lugar donde nace un río’.
Tiempo después, el municipio adoptó el nombre de Floresta por la abundancia de flores que adornaban sus campos. Esta característica también ayudó a construir su identidad.
La historia del municipio guarda relación con la independencia de Colombia. Durante esa época, las tropas libertadoras atravesaron la región en su recorrido hacia la batalla del Pantano de Vargas.
Actualmente, buena parte de sus habitantes obtiene ingresos de la agricultura y la ganadería. Entre los principales cultivos se encuentran la papa, el maíz, la cebada y algunas frutas.
La producción de uva y uchuva también forma parte de las actividades locales. Algunas familias aprovechan estos productos para elaborar vinos artesanales.
El municipio conserva oficios tradicionales como la fabricación de cotizas y alpargatas. Estos productos representan parte de la cultura y el trabajo de sus habitantes.
Entre sus principales atractivos turísticos sobresale la iglesia de la Inmaculada Concepción. También destacan la capilla de la Virgen del Amparo de Tobasía y las cuevas de Monticelo.
Los visitantes pueden recorrer el parque principal y conocer las construcciones que conservan parte de la historia local. Además, las celebraciones religiosas reúnen cada año a familias y turistas.
Las fiestas de la Virgen de la Salud y el Aguinaldo Florestano figuran entre las actividades más representativas. Estas celebraciones mantienen vivas las costumbres de la población.
Floresta también es tierra de personajes reconocidos, como el antropólogo Eliécer Silva Celis, fundador del Museo Arqueológico de Sogamoso.
Más allá de sus paisajes y atractivos, este municipio conserva una historia que lo distingue de otros destinos colombianos. El apodo de los ‘bucheamarillos’ sigue siendo una de sus tradiciones más particulares.
Así, Floresta mantiene una identidad construida alrededor de la naturaleza, la memoria y las costumbres de sus habitantes. Un destino que muestra otra cara de la riqueza cultural de Boyacá.








