Carlos Patiño enfrenta presión militar y pérdida de integrantes en el Cauca
La estructura vinculada a Iván Mordisco ha sufrido capturas, entregas voluntarias y operaciones de la Fuerza Pública en diferentes zonas del departamento.
La estructura Carlos Patiño, señalada por las autoridades como una organización al servicio de alias Iván Mordisco, enfrenta una serie de operaciones militares en el departamento del Cauca, particularmente en el Cañón del Micay, donde la Fuerza Pública mantiene un despliegue sostenido.
El balance entregado por el Ejército da cuenta de 41 integrantes que se han presentado voluntariamente para iniciar procesos individuales de sometimiento a la justicia y nueve menores de edad recuperados durante los últimos ocho meses de operaciones.
Los resultados hacen parte de una estrategia que combina operaciones ofensivas, inteligencia militar, presencia territorial y acciones de persuasión dirigidas a quienes todavía permanecen en las filas de la organización.
41 integrantes han abandonado las filas
Uno de los principales resultados reportados por las Fuerzas Militares corresponde a la salida voluntaria de integrantes de la Carlos Patiño.
De acuerdo con el Ejército, 41 personas se han presentado voluntariamente durante los últimos ocho meses con el propósito de iniciar su proceso individual de sometimiento a la justicia.
La institución señala que estas acciones representan una afectación para la estructura, debido a la pérdida de integrantes que cumplían diferentes funciones dentro de la organización.
Durante el último fin de semana reportado por las autoridades, tres integrantes adicionales decidieron abandonar las filas y regresar a la legalidad. Con ellos fueron entregados un fusil, 60 cartuchos de diferentes calibres y una mira telescópica.
Nueve menores fueron recuperados
Otro de los resultados que destaca el Ejército corresponde a la recuperación de nueve menores de edad que permanecían en las filas de la estructura durante el periodo analizado.
En uno de los procedimientos más recientes, realizado en zona rural de Argelia, Cauca, las tropas recuperaron a tres menores de 15, 16 y 17 años.
Una vez quedaron bajo protección de las autoridades, se activaron las rutas institucionales destinadas al restablecimiento de sus derechos.
La recuperación de menores constituye uno de los componentes más sensibles de las operaciones, debido a las investigaciones y acciones institucionales relacionadas con el reclutamiento y utilización de niños, niñas y adolescentes por parte de grupos armados.
El Cañón del Micay, escenario principal de las operaciones
Las acciones se concentran especialmente en el Cañón del Micay, una zona estratégica del Cauca en la que la Fuerza Pública desarrolla operaciones contra diferentes estructuras armadas.
El Ejército sostiene que la presencia militar busca afectar las capacidades de mando, movilidad y sostenimiento de la Carlos Patiño, además de recuperar condiciones de seguridad para las comunidades.
Las operaciones están acompañadas por actividades de inteligencia, presencia territorial y perifoneo aéreo, mediante las cuales las autoridades buscan promover la salida voluntaria de integrantes de la organización y su regreso a la legalidad.
Una estructura vinculada a las economías ilegales
Las autoridades han señalado que la Carlos Patiño tiene presencia en una zona considerada estratégica por las actividades económicas ilegales que se desarrollan en el territorio.
De acuerdo con información entregada por el Ejército, la estructura tendría participación en actividades relacionadas con el narcotráfico, la extorsión y la minería ilegal, además de ejercer presión sobre comunidades de la región.
El Cañón del Micay también es considerado un corredor estratégico debido a su ubicación y a las dificultades geográficas que históricamente han permitido la presencia de grupos armados.
Por esa razón, el control territorial de esta zona se ha convertido en uno de los principales objetivos de las operaciones de la Fuerza Pública.
Operaciones también han dejado muertos y capturados
La presión militar no se ha limitado a las entregas voluntarias.
El pasado 23 de septiembre, la Tercera División del Ejército informó sobre combates en zonas rurales de El Tambo y Guachené, en los que murieron cuatro presuntos integrantes de estructuras armadas y otros dos fueron capturados.
En El Tambo, tres de los fallecidos estarían vinculados con la estructura Carlos Patiño, según el reporte militar.
En Guachené, las tropas se enfrentaron con integrantes de la estructura Dagoberto Ramos. Durante estas acciones también fueron incautadas armas de fuego, municiones y motocicletas.
Las autoridades señalaron que estos resultados hacen parte de las operaciones adelantadas contra estructuras del denominado Bloque Occidental Jacobo Arenas.
El antecedente de El Plateado
La situación actual de la Carlos Patiño también está relacionada con las operaciones desarrolladas en años recientes en el Cauca.
La Fuerza Pública tomó nuevamente el control de El Plateado, en el municipio de Argelia, en octubre de 2024, después de varios años de presencia y control de grupos armados en la zona.
Desde entonces, las autoridades han mantenido operaciones para consolidar su presencia y reducir la capacidad de las organizaciones ilegales que permanecen en el territorio.
La inteligencia militar citada en el informe sobre la situación actual de la Carlos Patiño señala que este proceso ha generado cambios en la estructura y presión sobre sus integrantes.
La estrategia combina operaciones y llamados a abandonar las armas
Además de los enfrentamientos y operaciones ofensivas, las Fuerzas Militares han implementado mecanismos destinados a incentivar la salida de integrantes de los grupos armados.
Entre ellos se encuentran el perifoneo aéreo, la inteligencia militar, el acercamiento con las comunidades y la difusión de información sobre las rutas institucionales para regresar a la legalidad.
El Ejército sostiene que estas acciones buscan ofrecer una alternativa a quienes decidan abandonar las organizaciones y, al mismo tiempo, reducir su capacidad de reclutamiento y permanencia territorial.
La estructura continúa bajo presión
Pese a los resultados reportados por las autoridades, la Carlos Patiño no ha dejado de operar y continúa siendo objeto de operaciones militares en diferentes zonas del Cauca.
La salida de integrantes, la recuperación de menores, las capturas y los resultados en combate forman parte de un proceso que las Fuerzas Militares describen como una presión sostenida contra la organización.
Las operaciones continúan principalmente en el Cañón del Micay, mientras las autoridades buscan mantener el control territorial y evitar que las estructuras armadas recuperen espacios en los que han tenido presencia durante años.








