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Alemania construye la turbina eólica más alta del mundo: alcanza los 365 metros

La estructura está ubicada en la región de Lusacia y busca aprovechar vientos más fuertes y constantes para aumentar la generación de energía renovable sin ampliar la superficie de los parques eólicos.

Alemania completó la construcción de una turbina eólica de 365 metros de altura, una estructura que busca aprovechar vientos más fuertes y constantes para aumentar la generación de electricidad renovable. El proyecto está ubicado en Schipkau, en la región de Lusacia, y es desarrollado por la compañía GICON.

La instalación se convirtió en un hito de la ingeniería eólica por sus dimensiones y por la posibilidad de producir más electricidad sin necesidad de ampliar la superficie de los parques existentes.

Una estructura que supera la altura de la Torre Eiffel

La turbina alcanza los 365 metros hasta la punta de las aspas. Sin embargo, el centro del rotor, conocido como buje, se encuentra a 300 metros de altura.

Estas dimensiones superan ampliamente las de los aerogeneradores terrestres convencionales, cuyas torres suelen medir entre 80 y 150 metros. Además, la instalación se posiciona como una de las estructuras más altas de Alemania.

El proyecto se desarrolla en Lusacia, una región que durante décadas estuvo vinculada a la minería del carbón y que ahora busca fortalecer su participación en la transición hacia las energías renovables.

¿Cómo funcionará la turbina eólica de 365 metros?

La altura es uno de los elementos centrales de esta tecnología. A mayores elevaciones, los vientos pueden ser más fuertes y constantes, condiciones que favorecen la generación de electricidad.

Para alcanzar estas dimensiones, GICON desarrolló un sistema de torre telescópica de celosía. Su diseño permite montar la turbina a una altura más accesible y elevarla posteriormente hasta su posición definitiva.

De acuerdo con la compañía, las mediciones y proyecciones del proyecto indican que la instalación podría producir más del doble de energía que una turbina terrestre convencional comparable.

La planta piloto tendrá una potencia nominal de 3,8 megavatios. Su funcionamiento permitirá evaluar el rendimiento de esta tecnología y establecer su viabilidad para futuras instalaciones.

El objetivo es producir más energía en el mismo espacio

Uno de los propósitos del proyecto es aprovechar mejor los parques eólicos que ya existen. La tecnología permitiría instalar turbinas de mayor altura en zonas donde ya hay infraestructura, con el fin de incrementar la generación eléctrica sin ocupar necesariamente nuevos terrenos.

GICON también contempla desarrollar modelos posteriores con potencias superiores a los siete megavatios y avanzar hacia una producción en serie a comienzos de la próxima década.

La entrada oficial en operación de esta instalación está prevista para noviembre de 2026. Sus resultados serán importantes para determinar si las turbinas de gran altura pueden convertirse en una alternativa para ampliar la capacidad de generación eólica.

Aunque todavía se deben evaluar sus resultados operativos, el proyecto representa una apuesta por nuevas soluciones de ingeniería para aprovechar el viento y avanzar en la transición energética.

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