Reforma tributaria de De La Espriella: estos serían los ganadores y perdedores con los cambios en IVA, renta y salud
#Economía | El proyecto de reforma tributaria presentado por el Gobierno del presidente Abelardo De La Espriella abrió un nuevo debate económico en Colombia. La iniciativa contempla cambios en el IVA, el impuesto de renta y los aportes a salud, con efectos sobre trabajadores, empresarios y consumidores.
La propuesta, conocida como Ley de Rescate Económico, busca mejorar las finanzas públicas y reducir el déficit fiscal. Sin embargo, algunas medidas podrían aumentar los gastos de los hogares, mientras otras ofrecerían beneficios tributarios a empresas y personas de menores ingresos.
Uno de los cambios más importantes está relacionado con el IVA. El proyecto propone eliminar la tarifa diferencial del 5 % desde 2028 y ampliar la lista de productos sujetos al impuesto general del 19 %. Entre los bienes afectados estarían el café, el azúcar, los aceites, las pastas y algunos productos tecnológicos.
Para reducir el impacto sobre los hogares vulnerables, el Gobierno propone crear el programa EfectIVA. Este mecanismo permitiría devolver el 100 % del IVA pagado a las personas de menores ingresos. Otros grupos vulnerables recibirían devoluciones parciales del 50 %, 40 % o 30 %, según su clasificación económica.
El impuesto de renta también tendría modificaciones. Actualmente, las personas comienzan a pagar este tributo cuando superan determinado nivel de ingresos gravables. Con la reforma, ese límite bajaría de 1.090 a 720 UVT anuales, lo que ampliaría el número de contribuyentes.
En consecuencia, algunos trabajadores que hoy no pagan impuesto de renta podrían comenzar a hacerlo. Además, la iniciativa plantea reducir ciertas deducciones y modificar las tarifas aplicables a los ingresos más altos.
Otro cambio afectaría los aportes al sistema de salud. Los empleados que ganen más de dos salarios mínimos podrían enfrentar mayores descuentos de nómina. La cotización, actualmente del 4 % para trabajadores dependientes, aumentaría de manera progresiva según sus ingresos.
Los trabajadores independientes también tendrían ajustes. Sus aportes podrían pasar del 12,5 % actual a tarifas de hasta el 15,5 %, dependiendo del nivel de ingresos. Estas medidas buscan aumentar los recursos destinados al sistema de seguridad social.
Por otra parte, las empresas podrían recibir una reducción gradual del impuesto de renta. La tarifa general bajaría del 35 % al 33 % en 2027 y al 31 % desde 2028. No obstante, algunos empleadores enfrentarían mayores costos por cambios en las exoneraciones de aportes laborales.
El impacto de la reforma sería diferente para cada sector. Los hogares de menores ingresos podrían beneficiarse de las devoluciones del IVA. En contraste, algunos asalariados de ingresos medios y altos asumirían mayores obligaciones tributarias y aportes a salud.
Para los consumidores, el aumento del IVA en determinados productos podría traducirse en precios más elevados. Esto dependerá de cómo los comerciantes y productores trasladen los nuevos impuestos al precio final.
En regiones como Córdoba, los posibles cambios generan interés entre trabajadores, comerciantes y pequeños empresarios. Las nuevas tarifas podrían influir en el consumo de los hogares y en los costos de funcionamiento de los negocios.
El Gobierno defiende la iniciativa como una herramienta para recuperar la estabilidad fiscal. Sin embargo, sus efectos sobre el empleo, el consumo y el poder adquisitivo continúan siendo objeto de discusión.
Por ahora, la reforma tributaria sigue siendo un proyecto de ley y sus medidas no han entrado en vigencia. El Congreso deberá estudiar la propuesta y definir cuáles disposiciones serán aprobadas, modificadas o rechazadas.








